El 2017 es de los mexicanos

Del Ángel

Por las pasadas experiencias acumuladas, sabemos que en 2017 no vamos a poder seguir haciendo las cosas de la misma manera.

No podremos seguir el mismo derrotero después de soportar tanta farsa, tanta fanfarronería de parte de los políticos, tantas falsedades de sujetos que no saben lo que significa y lo que es México.

Las cosas no podrán ser igual una vez que todos los ciudadanos de este país cobren conciencia del lugar en el que están parados.

No hay perdón para muchos que quisieran que todas sus trapacerías fueran pasadas por alto mientras que el país se sigue hundiendo en la corrupción.

La simbología, la cultura y la historia nacional son los escollos permanentes para esas clases gobernantes que, para el caso inmediato de la zacatecana, únicamente se han beneficiado de la pobreza de sus ciudadanos y de las riquezas de los erarios.

El país de Miguel Hidalgo no va a permitir que la historia tienda a repetirse de manera cíclica, porque la conciencia de millones se asume ya como una responsabilidad nacional que tiene hondos significados de depredación nacional de parte de los gobernantes en el presente  y no sólo para el futuro de nuestros hijos.

La nueva revuelta social ideológica por la conciencia tiene que ser en paz, nada más nos faltaba que al desastre nacional por la violencia promovido desde muchos años atrás por ellos, los mexicanos nos comportáramos de manera violenta.

Al ser hijos de Quetzalcóatl, lo somos también de Sor Juana, herederos de una larga tradición cultural, de manera tal que la paz y la hermandad por medio de la cultura tendrán que impulsarnos este 2017 y llamarnos a ser mejores.

Nada hay que pueda borrar la nación surgida de las sangres indígena y española, que nos ha dado desarrollo social al paso de los siglos; los amos somos nosotros, los mexicanos del siglo XXI a quienes con trabajo, esfuerzo y honradez nos ha costado mucho de nosotros mismos construir este país.

El país es nuestro, la universidad nacional es nuestra, las clínicas y hospitales son nuestras, el desarrollo es nuestro, a ver si para el 2018 elegimos mejor a quienes las administren, estamos acostumbrados al saqueo del país, pero éste ya es desmedido, no tiene madre.

Un país con una riqueza cultural e histórica de aproximadamente 10 mil años, no es el de la ex propiedad de Rafael Tovar y de Teresa, el cacique cultural de 40 años a la fecha, con hondos intereses en crear poder en ese delicado rubro.

México no es necesariamente la ruta de algunos cuantos empresarios dueños de riquezas multinacionales, y una mano de obra hambrienta y mal pagada, sino la tierra de 110 millones de personas que sufren las consecuencias atroces de clanes que se siguen partiendo el país a dentelladas, como lo dijera José Martí.

No puede ser la tierra de la mentira, del engaño, del aquí no subirá la luz, el petróleo, la gasolina y el gas, y en los actos, mentir y engañar, de todos aquellos inclementes en contra de ciudadanos pobres.

No es con palabras ni con mentiras ni con engaños como se gobierna, no es persiguiendo quimeras en las calles por medio del Ejército, no es matando de hambre a los pueblos como se es mejor.

El país de Allende, de Vasconcelos, de Rivera, de Chávez, de Monsiváis es mucho más grande, fuerte, poderoso, culto y sabio que lo que se pueda suponer; es mucho más rico y entero que la mayor parte de los supuestos, tiene tradición, tiene literaturas, tiene idiomas, tiene pasado, tendrá futuro si sus hijos aceptan que seguir el mismo derrotero es la garantía del fracaso como nación ante el mundo.

El país de todos sus hombres y mujeres trabajadores y honestos, de los miles de zacatecanas pobres que salen a diario de sus casas a ganarse el pan honradamente no tiene nada que ver con la perdición en que se le ha convertido.

El modelito no da para mucho, la inconformidad cunde, la histeria, el acabose, la rabia, la ira y el coraje de muchos zacatecanos y mexicanos se encuentran en la vida diaria, no son los mejores consejeros; su profunda sabiduría los llama a ser conscientes de manera pacífica, organizarse para la protesta social generalizada, cultivarse, prepararse más intelectual e informativamente, no tienen más opción más la de que ganar la conciencia social, que es su mayor logro histórico.

A México se le quiere ver arrodillado, pero ya antes su pueblo solidario, honesto y consciente ha logrado salir adelante.

Por lo pronto tiene en mente las elecciones de 2018, esa es su próxima venganza.