Durante la más reciente edición del Festival de Cine de Toronto (Canadá), varios paramédicos tuvieron que llegar rápidamente a una sala para socorrer a dos personas.

En la pantalla acababa de proyectarse la película francesa “Raw” (“Crudo”, en español), que cuenta la historia de una joven estudiante vegetariana que acaba convertida en caníbal.

Según reportes de medios locales, las gráficas escenas del filme hicieron que algunos espectadores abandonaran la sala por la impresión, otros apartaran la mirada e incluso llegaran a sentir ganas de vomitar.

“La película simplemente fue demasiado para un par de espectadores”, dijo durante el festival de cine canadiense Ryan Werner, encargado de publicitarla.

Pero para algunos críticos, el primer largometraje de la realizadora Julia Ducornau es “un impresionante debut” que más bien merece aplausos.

La cinta, que se estrenó en marzo en Estados Unidos, cuenta la historia de una estudiante vegetariana llamada Justine, quien come carne cruda por primera vez durante una sangrienta “ceremonia de iniciación” a la que someten a los nuevos reclutas en la escuela veterinaria.

Lejos de provocarle rechazo, la experiencia hace detonar un deseo por comer carne, tanto animal como, incluso, humana.

La directora del filme, Julia Ducournau, le dijo este miércoles a la BBC que no está de acuerdo con las reseñas que califican su primer largometraje como un “festival de vómitos”.

“Creo que la han reducido mucho”, señaló.

La realizadora francesa dijo también que por más que es fanática de las películas de terror, no había escrito esta película “para asustar a la gente”.

“Excepcionalmente elegante”

Para algunos críticos, las escenas de horror corporal y de canibalismo son el marco de una historia más trascendente.

Así lo consideró la Federación Internacional de Críticos de Cine (FIPRESCI), que premió a la película en la más reciente edición del Festival de Cannes (Francia).

(Con información de BBC Mundo)