En partes de Uganda, en África, las jóvenes que no estaban casadas y quedaban embarazadas solían ser una vergüenza para sus familias. Por ello se les llevaba a una pequeña isla para que allí murieran. Las que tenían suerte eran rescatadas. Una de ellas aún está viva y la corresponsal de la BBC, Patience Atuhaire, le siguió la pista para que nos contara su historia.

“Cuando mi familia descubrió que estaba embarazada, me pusieron en una canoa y me llevaron a la Akampene (la Isla del Castigo)”, cuenta Mauda Kytaragabirwe.

“Me quedé allí sin comida ni agua durante cuatro noches”, agrega la joven, que fue enviada a ese lugar cuando tenía sólo 12 años.

“Recuerdo que tenía mucha hambre y mucho frío. Y casi estaba muriendo”.

Al quinto día, un pescador llegó al lugar y le dijo que la llevaría a su casa.

“Estaba algo escéptica. Le pregunté si me estaba engañando y quería lanzarme al agua”.

“Pero él me dijo: ‘No. Te llevaré conmigo para que seas mi esposa’. Así que él me trajo hasta aquí”, recuerda la joven con afecto, sentada en la varanda de la casa que durante muchos años compartió con su esposo.

Mauda vive en el pueblo de Kashungyera, a sólo 10 minutos en barco de la Isla del Castigo, a través del Lago Bunyonyi.

La isla en realidad es sólo un terreno de pasto anegado.

Al principio, Mauda no estaba segura cómo recibirme, hasta que su nieto, Tyson Ndamwesiga, un guía de turistas, le dijo que yo hablaba el rukiga, el idioma local.

Le brotó una sonrisa que dejó ver su boca casi desdentada. Me tomó del brazo, con el típico apretón que los miembros del pueblo Bakiga a menudo reservan para los familiares que no ven desde hace tiempo.

La delgada Mauda camina con paso firme y calcula que tiene unos 80 años. Su familia, sin embargo, piensa que es mucho mayor.

Mauda nació antes de que las actas de nacimiento fueran comunes en esta parte de Uganda así que es imposible estar segura de su edad.

“Ella solía tener una tarjeta de registro de elector de poco antes de la independencia de Uganda (en 1962). La usábamos para contar su edad. Pensamos que tiene alrededor de 106 años”, afirma Tyson Ndamwesiga.

(Con información de Excelsior)